Boris GoboubintseffDirector del Centro de Gestión de Movilidad de la Intendencia de Montevideo, nos concede una entrevista donde explica las ventajas que ha tenido en la capital uruguaya la incorporación de la fiscalización electrónica a sus políticas de movilidad segura y control del tránsito de la ciudad.

– ¿Cómo y cuando nació el Centro de Gestión de Movilidad de Montevideo y con qué objetivo?

El CGM se comienza a gestar a mediados del año 2014 con la conformación de una comisión técnica dentro del Departamento de Movilidad, a la que se le encargó realizar los términos de referencia para realizar un llamado público para el montaje, la puesta en funcionamiento y la operación del Centro por 36 meses.

Finalmente, luego de todos los pasos técnicos y administrativos de rigor (incluyendo una ronda de consultas del tipo data-room), a fines del año 2015 se adjudicó la Licitación Pública a un consorcio de 2 firmas nacionales, CIEMSA-CSI. La puesta en servicio de las primeras arterias centralizadas y controladas desde el CGM se produzco a fines del mes de mayo de 2016.

Los objetivos centrales de la creación del CGM son los de gestionar y atender el tránsito de la ciudad actuando en tiempo real, aumentar la seguridad vial disminuyendo la siniestralidad y aumentando la capacidad de control, y comunicar en forma más directa, a través de diversos y nuevos canales de comunicación, la información en tiempo real a los ciudadanos que se movilizan a diario dentro de la ciudad, cualquiera sea el modo de transporte que utilicen.

– ¿Cuáles son los aspectos en los que más ha mejorado la movilidad gracias a la tecnología implementada?

Los aspectos donde más se nota la mejoría es en los principales corredores de acceso a la ciudad desde la zona Este, en donde la gestión semafórica centralizada, actuando por demanda de tráfico, ha hecho que, en la medida de que se respetan los límites de velocidad establecidos, las “ondas verdes” funcionan correctamente y por tanto, los tiempos de viaje totales, es decir, midiendo todo el recorrido origen-destino, son menores a los que se registraban previamente a la implantación del nuevo sistema.

Por otra parte, el aumento del control de circulación, con la incorporación de puestos de fiscalización electrónica con prueba fotográfica, ha incidido positivamente en el respeto a los límites de velocidad y a la luz roja semafórica, lo que ha repercutido directamente en la disminución notoria de los siniestros graves y fatales dentro de la ciudad. Esta afirmación se basa en datos estadísticos objetivos relevados por la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV) para el Dpto. de Montevideo.

– ¿Cuáles son las mayores limitaciones de la tecnología en la movilidad?

Esta tecnología que hemos venido aplicando, en esta primera experiencia, nos viene demostrando que su implantación ha sido muy beneficiosa para cumplir los objetivos planteados. Seguramente, con el paso de los años, las exigencias sean cada vez mayores y debamos replantearnos los sistemas a utilizar.

Para nombrar un solo aspecto que puede mejorar, es pensar en pasar a un sistema de control 100% adaptativo en el futuro, lo que creemos que nuestra ciudad aun no necesita, ya que implica una inversión, principalmente en sensoreo, muy superior a la que venimos desarrollando. Sin perjuicio de ello, hoy la limitante más destacada podría ser la flexibilidad o adaptabilidad del sistema en cuanto al lanzamiento de planes semafóricos en tiempo real, debiendo contar con los planes predefinidos y almacenados en la biblioteca de la plataforma previamente a su puesta en servicio en la vía pública.

– Con la implementación del sistema de fiscalización electrónica, ¿se han producido mejoras en el cobro de las sanciones? ¿Cuál es el porcentaje de pago?

El nuevo sistema de fiscalización electrónica no tiene como principal objetivo el cobro de infracciones, su principal objetivo es generar la conciencia de tener buenos hábitos en la conducción de vehículos, respetando todas las normas de tránsito durante la circulación. Siempre decimos que seríamos muy felices si no cobramos ninguna infracción, pero simultáneamente no tuviéramos más muertos o heridos graves en el tránsito.

Hemos tenido una política de comunicación e información permanente respeto a la ubicación de los puestos de control (cosa que no todos compartimos, pero así lo ha determinado la Dirección política de la Intendencia de Montevideo), con lo cual demostramos que nuestro interés pasa por el conocimiento general por parte de la población, de las medidas que estamos implementando.

Por otro lado, el sistema de cobro de sanciones, en Uruguay, está centralizado a través del Sistema Único de Control de Ingresos Vehiculares (el SUCIVE), donde todas las infracciones de las 19 intendencias del país van a parar a este sistema que se encarga de gestionar el cobro y luego repartir los ingresos a cada Comuna, por lo que esta nueva implantación no ha modificado ese procedimiento. Desconozco cuál es el porcentaje de pago, pero el mismo varía según la época del año, ya que está asociado, dentro del mismo Sistema Único, al pago de la patente anual de rodados (impuesto de circulación).

– De cara a un futuro ¿tienen pensado abordar la notificación electrónica como parte del procedimiento sancionador?

Actualmente, la infracciones que se generan a través de la fiscalización electrónica del CGM ya son notificadas a través un procedimiento semi-automático, donde termina llegando una carta postal a la dirección del titular del vehículo.

La notificación electrónica está siendo desarrollada por la Agesic (Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento), y la Intendencia de Montevideo ya está entrando en el uso de este sistema. Para los vehículos “cautivos”, es decir, aquellos que tienen regulación de la Comuna (taxis, buses, coches de alquiler, vehículos destinados a transporte por app) ya se está aplicando el proceso de Notificación Electrónica para las infracciones de tránsito. Falta implementar el proceso para todos los conductores particulares, pero la inscripción en este sistema requiere una instancia presencial de cada interesado, entonces estamos en un proceso, en este momento, de evaluar cuál puede ser la mejor y menos molesta forma de inscribir a todos los conductores de la ciudad.

– En términos generales ¿cree que el sistema de fiscalización electrónica es la mejor forma de mejorar la seguridad vial?

Creo que es una forma de aumentar los recursos disponibles para la fiscalización y control del tránsito de una ciudad, de forma rápida y efectiva, donde con el uso de la prueba fotográfica se avanza mucho también en la tenencia de la prueba de la infracción, lo que baja notoriamente las apelaciones y quejas por la aplicación de las mismas. La incorporación de estos dispositivos electrónicos de control hace que se pueda disponer de los recursos humanos existentes (inspectores y agentes de tránsito) para otras actividades de apoyo a la circulación y a la prevención, lo que también suma en cuanto a la mejora general de la seguridad vial.

 

 

– ¿Qué medidas se están trabajando en la ciudad para proteger al colectivo de vulnerables (motociclistas, ciclistas y peatones) de los siniestros de tránsito?

En términos generales, a nivel de los proyectos de Ingeniería de Tránsito, nuestros técnicos trabajan siempre con la visión de proteger y cuidar, muy especialmente, la circulación de los peatones, situación muy reclamada por los vecinos de Montevideo.

En forma particular, en este año, se estarán construyendo algunos trayectos nuevos de ciclovías y bicisendas (“carrilbici” como le llaman en España), lo que hará que se comience a formar una “red de ciclovías”, comunicando varios tramos que ya están construidos hace años pero que pierden continuidad en su recorrido.

– ¿Cree posible llegar a eliminar los siniestros de tránsito dentro de las ciudades en un futuro?

Es una utopía difícil de alcanzar. Entiendo que siempre tenemos que trabajar generando situaciones, tanto en la operación como en la infraestructura, que ayuden a disminuir los incidentes graves y que “perdonen” a aquellos usuarios que, por distintos motivos, comenten infracciones o circulan con distracción por la ciudad. Si logramos avanzar en estos aspectos, no creo que lleguemos a eliminar por completo los siniestros, pero seguro que los reduciremos en valores muy importantes.

– Finalmente, ¿Cuáles son los retos de la nueva movilidad en Montevideo?

El principal reto que tiene el Gobierno de la ciudad, por estos días, es detener la caída en el uso del Transporte Público. Con el crecimiento superlativo, en los últimos 5 años, del parque automotor individual (tanto de vehículos livianos como de motocicletas) se viene generando una disminución en la venta anual de boletos, tendencia de los últimos 3 años. Para ello, se está trabajando en mejorar las condiciones de calidad, higiene y confort de las unidades del servicio de TP, además de racionalizar algunas líneas, creando líneas semi-directas en las horas punta matutina y vespertina, buscando disminuir los tiempos de viaje de los usuarios, principal causa de queja habitual entre los montevideanos. La idea es trabajar para que el Transporte Público vuelva a ser la primera opción en los viajes diarios pendulares, esto es, hogar-trabajo y hogar-estudio.

Por otra parte, seguir avanzando en la mejora de la infraestructura vial, tanto para el transporte individual como para el transporte público, incrementando las intervenciones de mantenimiento, conservación y ejecución de nuevos tramos y carriles en vías urbanas, buscando de esta manera mejorar la fluidez y la seguridad en la circulación, complementando estas intervenciones viales con la instalación de nuevos dispositivos de regulación y control, como baterías nuevas de semáforos en intersecciones que ya lo comienzan a demandar, isletas canalizadoras, medidas de reducción de velocidad en zonas residenciales, etc.